La NBA ha aprobado la posibilidad de que los entrenadores pidan una repetición en cada partido.
Esta medida se había estado aplicando durante las dos últimas temporadas en la G-League, que son las ligas menores del baloncesto estadounidense.

Tras dos temporadas de prueba, esta medida se incorpora a una de las ligas de referencia por excelencia del baloncesto, la NBA.
Esta medida tiene una serie de condiciones, que son:
- Cada equipo sólo podrá pedir una repetición por partido.
- Esta repetición sólo se puede pedir para las faltas personales, los saques de banda o de fondo, los tapones ilegales o cualquier toque de balón estando la pelota sobre el aro.
- La revisión de faltas personales se puede pedir en cualqueir momento. Pero en los dos últimos minutos del partido o prórroga no se podrán pedir el resto de revisiones, excepto que los árbitros lo consideren oportuno.
- Para solicitar la revisión el equipo tendrá que pedir un tiempo muerto.
Estas medidas plantean una serie de cuestiones interesantes por su transferencia al fútbol.
La principal y más obvia es… ¿debería hacerse lo mismo en el fútbol?
A diferencia de otros deportes, como el baloncesto y la NBA, el fútbol siempre ha sido un deporte reacio a la incorporación de nuevas medidas.
La NBA comenzó en 2002 a utilizar el llamado Instant replay. Si bien de manera inicial su uso estaba reducido a que los árbitros valorasen si un lanzamiento a canasta había sido realizado dentro del tiempo reglamentario, el abanico de posibilidades de uso fue en aumento.
En la temporada 2007/2008 se incorporó la posibilidad de pedir el instant replay para revisar acciones que involucraran peleas o faltas graves que podían acarrear expulsiones.
En la 2008/2009 se incorporó la posibilidad de usar el Instant Replay para distinguir si una canasta había sido de dos o de tres puntos, para decidir cuántos tiros libres debería lanzar un jugador objeto de una falta y para las ocasiones en las que el reloj de juego o el de posesión se estropearan.
En las últimas temporadas también se ha habilitado la petición del Instant replay para valorar si los bloqueos y cargas han ocurrido dentro o fuera de la zona restringida bajo la canasta, poder sancionar adecuadamente conductas antideportivas, saber quién ha sido el último jugador en tocar un balón antes de que este saliera de la cancha, etc.
En definitiva, el implementar esta serie de medidas han ayudado a crear un baloncesto más preciso y justo.
Si bien las características propias del baloncesto son muy distintas a las del fútbol, quizá el implementar este tipo de medidas comentadas sea más cuestión de tiempo de aplicación, práctica y acostumbrarse que cegarnos ante la posibilidad de avanzar en un deporte que tiene semejante potencial económico.
Quizá pudiera ser interesante invertir más dinero en desarrollar el VAR actual. Mejorando la tecnología utilizada, así como la formación de los profesionales dedicados a ello.
Esto nos llevaría a un fútbol más preciso, más justo y acorde al siglo en el que vivimos.